jueves, 3 de junio de 2010
martes, 29 de diciembre de 2009
FELIZ 2010
Finaliza 2009, y llega 2010. Todavía tenemos reciente en el recuerdo el debate sobre el año 2000, donde no existía acuerdo sobre sí el tercer milenio y el siglo XXI comenzaban ese año, o si debíamos esperar a 2001. Pero el tiempo discurre a unas velocidades vertiginosas y seguro que surgirá la discusión sobre la fecha de comienzo de la segunda década del siglo.
Dejando al margen cuestiones metafísicas, es el momento de recordar que este modesto blog cumple un año de vida. Comenzamos nuestra andadura en diciembre de 2008, con la intención de ser un medio de transmisión de las reflexiones de un servidor sobre la realidad social, económica y política de nuestro tiempo, desde una óptica progresista, fruto de 20 años de militancia, siendo respetuosos con todas las opiniones.
Este 2009, ha tenido de todo, buenos y malos momentos, como es habitual, pero ha estado protagonizado sin ninguna por la brutal crisis económica internacional que nos azota, que en nuestro país golpea especialmente a través de la constante destrucción de empleo, verdadero drama de nuestra sociedad que asola incesantemente a cada vez más familias.
Esperemos que 2010 signifique el principio de la recuperación de nuestra economía, que se detenga la destrucción de empleo (algo que no se conseguirá hasta que el PIB crezca al menos entre el 2 y el 2,5 %), con el deseo de que las diversas fuerzas políticas aparquen sus legítimas posiciones partidistas en pos de lograr dicho objetivo.
Deseamos un 2010, en el que no tengamos que lamentar víctimas por ninguna clase de terrorismo, y se solucionen los principales focos de conflicto a nivel internacional; donde la cultura de la guerra sea sustituida por la de la paz, incidiendo para ello en los valores educativos a inculcar a nuestra juventud, como la tolerancia, la solidaridad o el esfuerzo colectivo.
Un 2010 donde todos los países lleguen por fin a un acuerdo global sobre el medioambiente, que nos permita asegurar el futuro del planeta para las generaciones venideras, avanzando en el estudio y aprovechamiento de las energías renovables, destinando los recursos económicos adecuados.
Un 2010 donde nuestros mayores y sus cuidadores tengan los servicios suficientes para elevar su calidad de vida, seguir avanzando sobre lo mucho ya conseguido durante los últimos años.
Un 2010 en el que nadie sea perseguido por su religión, ideología, u orientación sexual, combatiendo todo brote de intolerancia.
Un 2010 cargado de éxitos deportivos en todas las disciplinas, destacando los JJ.OO. de invierno y los campeonatos mundiales de fútbol y baloncesto, y en nuestra Comunidad Autónoma, éxito para nuestros equipos, a pesar de la mala situación actual de nuestro entrañable Real Zaragoza, que vive unos momentos críticos, fruto de una gestión directiva (o “multi-directiva”) no apta para ser presentada como ejemplo para ninguna facultad o escuela de negocios. Esperamos de todo corazón que nuestro equipo salga de la “UVI” cuanto antes, y podamos volver a situarnos entre los grandes.
En el año que está a punto de comenzar, seguiremos en la brecha, analizando los temas de actualidad, siendo críticos pero leales con el pensamiento progresista del que habrá que hacer uso para que tod@s demos un paso al frente.
Este 2009, ha tenido de todo, buenos y malos momentos, como es habitual, pero ha estado protagonizado sin ninguna por la brutal crisis económica internacional que nos azota, que en nuestro país golpea especialmente a través de la constante destrucción de empleo, verdadero drama de nuestra sociedad que asola incesantemente a cada vez más familias.
Esperemos que 2010 signifique el principio de la recuperación de nuestra economía, que se detenga la destrucción de empleo (algo que no se conseguirá hasta que el PIB crezca al menos entre el 2 y el 2,5 %), con el deseo de que las diversas fuerzas políticas aparquen sus legítimas posiciones partidistas en pos de lograr dicho objetivo.
Deseamos un 2010, en el que no tengamos que lamentar víctimas por ninguna clase de terrorismo, y se solucionen los principales focos de conflicto a nivel internacional; donde la cultura de la guerra sea sustituida por la de la paz, incidiendo para ello en los valores educativos a inculcar a nuestra juventud, como la tolerancia, la solidaridad o el esfuerzo colectivo.
Un 2010 donde todos los países lleguen por fin a un acuerdo global sobre el medioambiente, que nos permita asegurar el futuro del planeta para las generaciones venideras, avanzando en el estudio y aprovechamiento de las energías renovables, destinando los recursos económicos adecuados.
Un 2010 donde nuestros mayores y sus cuidadores tengan los servicios suficientes para elevar su calidad de vida, seguir avanzando sobre lo mucho ya conseguido durante los últimos años.
Un 2010 en el que nadie sea perseguido por su religión, ideología, u orientación sexual, combatiendo todo brote de intolerancia.
Un 2010 cargado de éxitos deportivos en todas las disciplinas, destacando los JJ.OO. de invierno y los campeonatos mundiales de fútbol y baloncesto, y en nuestra Comunidad Autónoma, éxito para nuestros equipos, a pesar de la mala situación actual de nuestro entrañable Real Zaragoza, que vive unos momentos críticos, fruto de una gestión directiva (o “multi-directiva”) no apta para ser presentada como ejemplo para ninguna facultad o escuela de negocios. Esperamos de todo corazón que nuestro equipo salga de la “UVI” cuanto antes, y podamos volver a situarnos entre los grandes.
En el año que está a punto de comenzar, seguiremos en la brecha, analizando los temas de actualidad, siendo críticos pero leales con el pensamiento progresista del que habrá que hacer uso para que tod@s demos un paso al frente.
martes, 10 de noviembre de 2009
AMÉRICA, AMÉRICA
Sorprendió a la opinión pública internacional la decisión del Consejo de Administración de General Motors de dar marcha atrás en su proyecto de venta del 55% del capital de su filial en Europa a la empresa austro-canadiense de componentes Magna, cuando el acuerdo parecía prácticamente cerrado.
Sin embargo, en la modesta opinión de quien escribe, dicha sorpresa debería calificarse de relativa, si tenemos en cuenta el sistema de relaciones internacionales que ha venido imperando durante los últimos 60 años. Resultaba extraña dicha decisión de venta a la citada empresa, junto a su socio ruso, el banco Sberbank. De esta manera, parte de la tecnología de la industria automovilística norteamericana habría ido a manos rusas; algo difícil de comprender desde el punto de vista de los intereses estratégicos de los Estados Unidos: que su gran rival histórico, Rusia, obtuviera determinados secretos industriales (así cabría interpretar la reacción de Putin).
La venta a Magna suponía un triunfo para Alemania, que iba a ostentar el control de la toma de decisiones y una posición de supremacía en la industria automovilística internacional. Ello conllevaría, sin ninguna duda, la prioridad de las factorías establecidas en su territorio en detrimento de las situadas en otros países como Gran Bretaña, Bélgica o España.
Es innegable el gran esfuerzo negociador y de presión ejercido tanto por los sindicatos como por las autoridades políticas, central y autonómica, con el objeto de minimizar las afecciones que el plan de Magna pudiera acarrear para el mantenimiento del empleo en la factoría de Figueruelas. Pero aquella solución, siendo la menos mala posible, sólo suponía un remedio a corto plazo, que solamente garantizaba su continuidad durante los próximos 10 años, pero no su subsistencia a más largo plazo, ni que Magna no la desmantelara progresivamente en beneficio de las plantas alemanas.
La permanencia de Opel-Europa bajo su matriz norteamericana puede representar el escenario más favorable para España y para Aragón, sin el control alemán. Se dispondrá así de un mayor margen de maniobra a la hora de establecer las oportunas negociaciones con las autoridades norteamericanas y con la dirección de General Motors, aprovechando en buen momento de las relaciones España-USA, siempre tomando los acuerdos adoptados con Magna como un mínimo a preservar para los trabajadores/as de Opel-España.
Sin embargo, en la modesta opinión de quien escribe, dicha sorpresa debería calificarse de relativa, si tenemos en cuenta el sistema de relaciones internacionales que ha venido imperando durante los últimos 60 años. Resultaba extraña dicha decisión de venta a la citada empresa, junto a su socio ruso, el banco Sberbank. De esta manera, parte de la tecnología de la industria automovilística norteamericana habría ido a manos rusas; algo difícil de comprender desde el punto de vista de los intereses estratégicos de los Estados Unidos: que su gran rival histórico, Rusia, obtuviera determinados secretos industriales (así cabría interpretar la reacción de Putin).
La venta a Magna suponía un triunfo para Alemania, que iba a ostentar el control de la toma de decisiones y una posición de supremacía en la industria automovilística internacional. Ello conllevaría, sin ninguna duda, la prioridad de las factorías establecidas en su territorio en detrimento de las situadas en otros países como Gran Bretaña, Bélgica o España.
Es innegable el gran esfuerzo negociador y de presión ejercido tanto por los sindicatos como por las autoridades políticas, central y autonómica, con el objeto de minimizar las afecciones que el plan de Magna pudiera acarrear para el mantenimiento del empleo en la factoría de Figueruelas. Pero aquella solución, siendo la menos mala posible, sólo suponía un remedio a corto plazo, que solamente garantizaba su continuidad durante los próximos 10 años, pero no su subsistencia a más largo plazo, ni que Magna no la desmantelara progresivamente en beneficio de las plantas alemanas.
La permanencia de Opel-Europa bajo su matriz norteamericana puede representar el escenario más favorable para España y para Aragón, sin el control alemán. Se dispondrá así de un mayor margen de maniobra a la hora de establecer las oportunas negociaciones con las autoridades norteamericanas y con la dirección de General Motors, aprovechando en buen momento de las relaciones España-USA, siempre tomando los acuerdos adoptados con Magna como un mínimo a preservar para los trabajadores/as de Opel-España.
jueves, 15 de octubre de 2009
¿ ARAGÓN OLÍMPICO ? SÍ
SÍ A UN ARAGÓN OLÍMPICO, que creará riqueza y puestos de trabajo en los próximos años, además de la promoción exterior de nuestra tierra. Todas las fuerzas políticas y todos los territorios deben estar unidos en torno a la consecución de semejante hito.
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