martes, 5 de agosto de 2014
Hola, de nuevo.
martes, 12 de abril de 2011
Rodríguez Zapatero, ese reformador.
Analizando la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, podemos llegar a la conclusión de que se trata del gran reformador de la política española, un hombre de convicciones democráticas muy profundas.
En su primera etapa, como Secretario General, renovó y revitalizó el PSOE tras los malos resultados electorales del año 2.000. Además, creó un estilo diferente de hacer oposición, constructiva, con un talante negociador, lejos del estilo bronco y falto de sentido de Estado del PP.
Tras el triunfo electoral, en 2004, y con su particular visión de la política, fue introduciendo en España su concepto de “cambio tranquilo”, que le llevó a impulsar reformas históricas en la política social y en derechos de los ciudadanos. De esta manera, se aprobaron leyes tan importantes como la Ley de Dependencia, la ley de reconocimiento del matrimonio homosexual, la reforma de la ley del aborto, leyes relativas a la igualdad de derechos y oportunidades, etc.
En esta legislatura, marcada por la terrible crisis económica internacional, está llevando a cabo las reformas económicas que, aun suponiendo en ocasiones un cierto sacrificio ideológico, España necesita para la recuperación; siendo bien acogidas por los organismos comunitarios.
Además, es el gran impulsor de lo que podíamos denominar “Nueva Economía”, cuya herramienta legislativa principal la encontramos en la Ley de Economía Sostenible, que rompe viejos esquemas y prioriza el uso de las nuevas tecnologías, y de las energías renovables.
Llegó de forma democrática, no por designación directa, y tras su anuncio de no concurrir como candidato a las próximas Elecciones Generales, será sustituido también de manera democrática, en el seno del PSOE.
Fran J. Pérez
martes, 25 de enero de 2011
"No clames, reclama". En defensa de los derechos de los consumidores.
sábado, 10 de julio de 2010
LA OTRA VICTORIA
martes, 29 de diciembre de 2009
FELIZ 2010
Este 2009, ha tenido de todo, buenos y malos momentos, como es habitual, pero ha estado protagonizado sin ninguna por la brutal crisis económica internacional que nos azota, que en nuestro país golpea especialmente a través de la constante destrucción de empleo, verdadero drama de nuestra sociedad que asola incesantemente a cada vez más familias.
Esperemos que 2010 signifique el principio de la recuperación de nuestra economía, que se detenga la destrucción de empleo (algo que no se conseguirá hasta que el PIB crezca al menos entre el 2 y el 2,5 %), con el deseo de que las diversas fuerzas políticas aparquen sus legítimas posiciones partidistas en pos de lograr dicho objetivo.
Deseamos un 2010, en el que no tengamos que lamentar víctimas por ninguna clase de terrorismo, y se solucionen los principales focos de conflicto a nivel internacional; donde la cultura de la guerra sea sustituida por la de la paz, incidiendo para ello en los valores educativos a inculcar a nuestra juventud, como la tolerancia, la solidaridad o el esfuerzo colectivo.
Un 2010 donde todos los países lleguen por fin a un acuerdo global sobre el medioambiente, que nos permita asegurar el futuro del planeta para las generaciones venideras, avanzando en el estudio y aprovechamiento de las energías renovables, destinando los recursos económicos adecuados.
Un 2010 donde nuestros mayores y sus cuidadores tengan los servicios suficientes para elevar su calidad de vida, seguir avanzando sobre lo mucho ya conseguido durante los últimos años.
Un 2010 en el que nadie sea perseguido por su religión, ideología, u orientación sexual, combatiendo todo brote de intolerancia.
Un 2010 cargado de éxitos deportivos en todas las disciplinas, destacando los JJ.OO. de invierno y los campeonatos mundiales de fútbol y baloncesto, y en nuestra Comunidad Autónoma, éxito para nuestros equipos, a pesar de la mala situación actual de nuestro entrañable Real Zaragoza, que vive unos momentos críticos, fruto de una gestión directiva (o “multi-directiva”) no apta para ser presentada como ejemplo para ninguna facultad o escuela de negocios. Esperamos de todo corazón que nuestro equipo salga de la “UVI” cuanto antes, y podamos volver a situarnos entre los grandes.
En el año que está a punto de comenzar, seguiremos en la brecha, analizando los temas de actualidad, siendo críticos pero leales con el pensamiento progresista del que habrá que hacer uso para que tod@s demos un paso al frente.
martes, 10 de noviembre de 2009
AMÉRICA, AMÉRICA
Sin embargo, en la modesta opinión de quien escribe, dicha sorpresa debería calificarse de relativa, si tenemos en cuenta el sistema de relaciones internacionales que ha venido imperando durante los últimos 60 años. Resultaba extraña dicha decisión de venta a la citada empresa, junto a su socio ruso, el banco Sberbank. De esta manera, parte de la tecnología de la industria automovilística norteamericana habría ido a manos rusas; algo difícil de comprender desde el punto de vista de los intereses estratégicos de los Estados Unidos: que su gran rival histórico, Rusia, obtuviera determinados secretos industriales (así cabría interpretar la reacción de Putin).
La venta a Magna suponía un triunfo para Alemania, que iba a ostentar el control de la toma de decisiones y una posición de supremacía en la industria automovilística internacional. Ello conllevaría, sin ninguna duda, la prioridad de las factorías establecidas en su territorio en detrimento de las situadas en otros países como Gran Bretaña, Bélgica o España.
Es innegable el gran esfuerzo negociador y de presión ejercido tanto por los sindicatos como por las autoridades políticas, central y autonómica, con el objeto de minimizar las afecciones que el plan de Magna pudiera acarrear para el mantenimiento del empleo en la factoría de Figueruelas. Pero aquella solución, siendo la menos mala posible, sólo suponía un remedio a corto plazo, que solamente garantizaba su continuidad durante los próximos 10 años, pero no su subsistencia a más largo plazo, ni que Magna no la desmantelara progresivamente en beneficio de las plantas alemanas.
La permanencia de Opel-Europa bajo su matriz norteamericana puede representar el escenario más favorable para España y para Aragón, sin el control alemán. Se dispondrá así de un mayor margen de maniobra a la hora de establecer las oportunas negociaciones con las autoridades norteamericanas y con la dirección de General Motors, aprovechando en buen momento de las relaciones España-USA, siempre tomando los acuerdos adoptados con Magna como un mínimo a preservar para los trabajadores/as de Opel-España.
jueves, 15 de octubre de 2009
¿ ARAGÓN OLÍMPICO ? SÍ
miércoles, 9 de septiembre de 2009
ARAGÓN EN POSITIVO
Muchos gritan pero nadie demuestra con números por qué supuestamente les resulta negativo el acuerdo de financiación autonómica para Aragón. Nuestra tierra no se construye llorando, sino trabajando en positivo, sin obstaculizar. El PAR deberá aclarar... si quiere ser gobierno u oposición. El Presidente Iglesias debe tomar deteminaciones serias porque tiene no sólo "la potestas", sino también "la autoritas" para ello.
martes, 23 de junio de 2009
LA SOCIALDEMOCRACIA EUROPEA DEBE REFLEXIONAR
Parece incuestionable que la caída del Muro de Berlín en 1989 provocó un relativo desconcierto en su seno. Dicho acontecimiento parecía traer aparejado el triunfo absoluto del ideario capitalista, el establecimiento de un pensamiento único: el neoliberalismo. Sus principales actores parecían carecer de una oposición ideológica fuerte, por lo que consideraban que tenían vía libre para desarrollar su versión más dura. Así poco a poco, el mapa de Europa fue tiñéndose de azul, inspirado en gobiernos conservadores como el de M. Thatcher. Además, el abrazo al capitalismo de los antiguos países comunistas, que veían en él su nueva religión vino a favorecer este fenómeno.
Mientras tanto, los partidos de la izquierda, especialmente los socialistas y socialdemócratas, comenzaron a sentirse descolocados en este nuevo panorama político, con un notable complejo a la hora de plantear sus políticas progresistas, con miedo a que su discurso fuera tildado de neocomunista o de anticuado.
Por eso, estos partidos fueron poco a poco despojándose de su mensaje ideológico tradicional, interiorizando el mensaje del fin de las ideologías, intentando no salirse de lo políticamente correcto, en una palabra, en caer en la trampa perfectamente urdida desde la derecha.
Todo este proceso ha venido provocando un paulatino distanciamiento de los partidos socialdemócratas europeos de su electorado, un abandono de su base social, lo cual ha sido fuertemente castigado electoralmente. Los votantes de izquierdas no toleran que sus partidos imiten las políticas liberales de la derecha, que no planteen por ejemplo candidatos alternativos a la Presidencia de la Comisión Europea, y los castigan con una importante abstención. Se estima que más de un treinta por ciento del electorado de izquierdas se abstuvo en las últimas elecciones europeas, mientras que los votantes de la derecha mantuvieron una participación electoral más cercana a los niveles de voto habituales.
Urge pues, que la socialdemocracia europea realice una profunda reflexión, así como una revisión de sus propuestas programáticas, a fin de volver a ilusionar a su electorado, recuperando los valores que les han caracterizado, que sintonicen con su base social: los trabajadores/as, principales damnificados por la crisis económica internacional, que sin ser los culpables son en muchos casos olvidados. Deben igualmente recomponer sus relaciones con los sindicatos y con el resto de entidades sociales, Han de formular políticas progresistas valientes, que refuercen la economía productiva frente a la especulativa, favoreciendo la innovación, que promuevan la inversión en tecnologías respetuosas con el medio ambiente, que supongan un incremento en la protección social, evitando prácticas abusivas contra los trabajadores/as; todo ello aprovechando los vientos de cambio que provienen del otro lado del Atlántico.
miércoles, 22 de abril de 2009
LO QUE TRAMA EL PP
viernes, 27 de marzo de 2009
LA CAÍDA DE LOS DIOSES
Desgraciadamente, comienza a ser demasiado frecuente el descubrimiento de diferentes redes de corrupción, protagonizadas por personas que utilizan el poder para fines ilícitos, para enriquecimiento propio y de su entorno afín, y por quienes utilizan su cercanía y su influencia sobre quienes ostentan dicho poder, para amasar fortunas.
Siempre que se pulsa la opinión de la ciudadanía, ésta suele estar dividida. En el caso anteriormente referido, frente a quienes condenan sin reservas estas actividades delictivas (salvaguardando claro la presunción de inocencia), otros minimizan su importancia e incluso las banalizan, aduciendo que, al menos, han llevado riqueza al pueblo, que el conjunto de sus habitantes ha resultado beneficiado. Errónea creencia ésta, puesto que estas tramas no suelen ser generosas con todo el mundo: generalmente “hacen de oro” a quienes los apoyan, pero actúan de manera muy distinta con quienes no los secundan.
Todo esto suscita un debate: la entrada de riqueza en un determinado municipio, ¿da impunidad a sus dirigentes para llevar a cabo prácticas irregulares? ¿No cabría pensar que la riqueza que entra de esa manera en un territorio está siendo detraída de otro que actúa de manera legal? Dicha filosofía justificativa ampararía dichas prácticas irregulares y beneficiaría a quienes las realizan.
Es ciertamente preocupante preguntarse si será éste el último escándalo que va a estallar, o si por el contrario habrá más. En un país que ha basado su crecimiento económico en los últimos 10-15 años en el boom de la construcción, con crecimientos desorbitados de algunos municipios, especialmente junto a las grandes ciudades, donde ha faltado indudablemente una regulación racional, una verdadera ordenación del territorio, dando paso a un urbanismo expansivo, voraz, en muchos casos perverso con el medio ambiente, dentro de la cultura del enriquecimiento fácil, cabe pensar que puedan existir muchos más casos.
Pero frente a estas prácticas, ¿Qué han hecho los diferentes organismos de control de la ordenación territorial? Se observa una clara relajación, por no hablar de pasividad por parte de sus responsables que, por acción u omisión, no han sabido cercenar determinados comportamientos de aquellos/as que deciden actuar según el “todo vale”.
Es lícito preguntarnos si esa falta de control puede ser motivada por un cierto cansancio, agotamiento incluso, de una generación de dirigentes políticos, quienes llevan demasiado tiempo en el poder; y si no debería llegar otra generación, probablemente una de las mejores formadas de la historia, que ilusione a la sociedad, que genere la confianza necesaria para salir de la difícil coyuntura en la que nos encontramos.
jueves, 26 de febrero de 2009
NO AL DESPIDO LIBRE
lunes, 2 de febrero de 2009
ZAPATERO Y OBAMA
Y lo más importante: se aleja de la cultura de la crispación, de la guerra como manera de hacer política y como estrategia económica. En este aspecto, podemos hallar ciertas similitudes con la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, iniciada en España en 2004, donde cobran un protagonismo esencial ciertos avances en los derechos civiles y sociales. Política radicalmente opuesta a la también cultura de la crispación y del “todo vale” de la era “aznarista” (la historia juzgará el daño que ese señor hizo a la concordia política en España, que tantos beneficios nos trajo durante la Transición).
Si seguimos realizando un análisis comparativo entre Estados Unidos y España, hallamos también enormes diferencias. Qué satisfacción produce ver cómo el candidato derrotado Sr. Mc Cain felicita al vencedor Obama y le anuncia que se pone a su disposición para trabajar juntos por América y mantiene su elegancia y deportividad durante la toma de posesión del nuevo presidente. Qué distinto a lo que estamos acostumbrados a vivir en España, donde la derecha nunca reconoce su derrota electoral y trata de deslegitimar permanentemente el triunfo del adversario, inventando falsas teorías de la conspiración, (apoyadas por sus coros mediáticos), demostrada su falsedad por los tribunales. Ya podrían tomar nota de lo bueno, no sólo de lo malo.
